El Aprendizaje y el desarrollo por competencias.
El texto de Xavier Vargas Beal, muestra una recopilación interesante de las diferentes teorías que permiten trabajar en dos sentidos el concepto fundamental de las competencias; un sentido que profundiza sobre diversos aspectos del aprendizaje enmarcados en la importancia que tienen la participación activa del estudiante, los antecedentes y conocimientos previos que le permiten adherir nuevos conocimientos o reestructurarlos, la puesta en común dentro de un contexto determinado en los que los valores y actitudes se ven involucrados. El otro sentido lleva a una reflexión sobre las competencias cognitivas y las operativas, en donde la labor del docente universitario se ve involucrada desde una perspectiva de búsqueda que implique ambas competencias encuadradas en aspectos más de orden filosófico (Habermas, Morin, Delors). A partir de estos elementos se reconstruyen competencias complejas diferentes a las que supondría preparar, dice el texto, sólo plomeros frente a ingenieros hidráulicos que analizan y reflexionan el mundo con los valores sociales y teorías que conforman su saber.
La pregunta.
¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
Definitivamente no, ya que como señala el autor, el aprendizaje es un proceso imbricado en el que a partir de diferentes teorías que lo explican se retoman ideas importantes que profundizan o más bien incluyen lo más importante para explicarlo sobretodo en un contexto de competencias. Las competencias como eje fundamental de la reforma pudieran entenderse en una visión reduccionista como sólo preparar para el trabajo. El autor del texto va más allá y desarrolla a partir de dichas teorías del aprendizaje los elementos que fundamentan a las competencias como un quehacer complejo que se enmarca en la sociedad con todo lo que ello implica respecto a valores, actitudes y saberes no sólo útiles de carácter personal sino social que le permita analizarse y analizar desde su profesión el contexto en el que aplicará sus conocimientos. Es un ser bio-psico-social.
El texto de Xavier Vargas Beal, muestra una recopilación interesante de las diferentes teorías que permiten trabajar en dos sentidos el concepto fundamental de las competencias; un sentido que profundiza sobre diversos aspectos del aprendizaje enmarcados en la importancia que tienen la participación activa del estudiante, los antecedentes y conocimientos previos que le permiten adherir nuevos conocimientos o reestructurarlos, la puesta en común dentro de un contexto determinado en los que los valores y actitudes se ven involucrados. El otro sentido lleva a una reflexión sobre las competencias cognitivas y las operativas, en donde la labor del docente universitario se ve involucrada desde una perspectiva de búsqueda que implique ambas competencias encuadradas en aspectos más de orden filosófico (Habermas, Morin, Delors). A partir de estos elementos se reconstruyen competencias complejas diferentes a las que supondría preparar, dice el texto, sólo plomeros frente a ingenieros hidráulicos que analizan y reflexionan el mundo con los valores sociales y teorías que conforman su saber.
La pregunta.
¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
Definitivamente no, ya que como señala el autor, el aprendizaje es un proceso imbricado en el que a partir de diferentes teorías que lo explican se retoman ideas importantes que profundizan o más bien incluyen lo más importante para explicarlo sobretodo en un contexto de competencias. Las competencias como eje fundamental de la reforma pudieran entenderse en una visión reduccionista como sólo preparar para el trabajo. El autor del texto va más allá y desarrolla a partir de dichas teorías del aprendizaje los elementos que fundamentan a las competencias como un quehacer complejo que se enmarca en la sociedad con todo lo que ello implica respecto a valores, actitudes y saberes no sólo útiles de carácter personal sino social que le permita analizarse y analizar desde su profesión el contexto en el que aplicará sus conocimientos. Es un ser bio-psico-social.
